LÓPEZ MUÑOZ, M. “Delenda est machina?” en Revista de Estudios Latinos, 2, 2002. Págs. 235-250.

En el presenta artículo se presentan las posibles relaciones entre la informática y la Filología Latina, dos campos aparentemente opuestos por la dinamicidad característica del primero rente a la estaticidad del segundo. A juicio de López, una buena forma de abordar estas relaciones es la catalogación de recursos y software, lo que en cambio plantea la desventaja de la rápida desectualización de los contenidos motivado por el aceleradísimo cambio al que están sometidas las nuevas tecnologías. Como tampoco es recomendable hacerlo desde la confrontación de modelos sociales (la sociedad tradicional frente a la del conocimiento), o desde los enfrentamientos entre los que defienden el software libre contra los que prefieren su carácter privado. Por lo tanto, López se decanta por una solución ecléctica: analizar lo que la informática aporta al trabajo filológico.

Haciendo un poco de historia, se nos remite al año 1976 como fecha en la que empiezan a aparecer trabajos sobre ambas disciplinas en las que sólo se limitan a presentar un panorama descriptivo de ciertas aplicaciones, dejando de lado la crítica del panorama actual.Entre sus autores cita a Fernández Galiano y López Facal, Mariner, Marinote entre otros. Asimismo presenta Machine per legere, coordinada por Leonardo, Morelli y Santi como la más cercana al tema que nos ocupa, aunque con algunas limitaciones (alternancia de cuestiones fundamentales y capítulos que se alejan de la cuestión principal).

1. Filología latina y lingüística computacional

La relación entre ambas es muy interesante, pues el carácter cerrado de la lengua latina, su ausencia de evolución lingüística, su tradición en la descripción gramatical ofrecen a la Lingüística computacional un banco de pruebas perfecto para que ésta pueda comprobar si sus teorías “se validan o no por recurso a una lengua completa”.

Otra aplicación que produce resultados apreciables es la aplicación de la potencia de cálculo de los ordenadores al tratamiento de la información, constituyéndose la confluencia de las técnicas informáticas, los análisis estadístico-lingüísticos y la literatura en una forma de tratar el clásico problema de autoría.

Sin embargo, se nos advierte que la relación entre Filología Latina y Lingüística computacional presenta dificultades, aunque entre las utilidades de la primera para evaluar y ajustar los mecanismos de estudio de los corpus o corpora tal y como son entendidos por la segunda se encuentran la posibilidad de desarrollar programas expertos que ayuden al diseño del software específico de la traducción gracias a la amplia tradición de estudios semánticos de la lengua latina.

2. Informática y crítica textual

El proceso de la informatización de la crítica textual se remite a los años 60, cuando una serie de programas desarrollados iban comparando dos textos línea por línea.

En 1970 se crean programas que seguían precisando una colación manual previa y no eliminaban el alto margen de error inicial.

Dos años más tarde se perfeccionan los programas y logran separar la introducción del texto de la comparación.

Ya en los 80 se logra la secuenciación de edición de textos, procesamiento de palabras y composición tipográfica.

Actualmente contamos con programas que facilitan al editor la disposición gráfica de la edición misma (CTE y CTE; el último gratuito). Se considera la “collatio” como el proceso más automatizable por su captura del texto, codificación, colación y preparación para la impresión (TUSTEP, URIKA).


3. Filología latina y software para la educación

El desarrollo informático ofrece muchas posibilidades en la labor filológica docente: programas para la práctica de morfología, léxico, sintaxis y métrica hasta el uso de las nuevas tecnologías en apoyo a la docencia.

4. Del trabajo individual a la interconexión laboral

Los nuevos marcos de trabajo han cambiado mucho en un reducido espacio de tiempo: ahora contamos con el tratamiento automatizado de la información, repertorios de textos latinos, que proporcionan servicios como la posibilidad de búsquedas extendidas o generación de concordancias, conexión de varios ordenadores entre sí para trabajar en coordinación con otras personas, ordenadores como conjunto de puestos de trabajo interconectados a través de redes locales (LAN, WAN). Un ejemplo lo constituye CVS, que coordina los trabajos de distintos programadores que van trabajando en partes de un mismo programa, lo que se puede aplicar a la Filología Latina para hacer una edición crítica, traducción y comentario de cualquier autor o con mayor número de personas que aporta fragmentos más pequeños de su trabajo coordinados por un grupo menor que toma las decisiones finales.

5. Uso del trabajo en red: Internet y otros

La Red de redes nos brinda una amplia gama de posibilidades al ofrecer cualquier información accesible sin desplazamientos innecesarios; hoy casi todos los textos latinos clásicos se encuentran disponibles para ser consultados, almacenarse en discos duros o PDA. Sin embargo, trabajar con Internet en este ámbito presenta algunos inconvenientes, como la dependencia de los intereses personales de los latinistas con respecto de las instituciones en el ámbito anglosajón, o la gran presencia del azar cuando buscamos información.

6. A modo de conclusión

La Filología Latina puede beneficiarse de la relación con la Informática:

-En Lingüística Computacional
-La adaptación de la tradición didáctica a los procedimientos de la Informática como modo de asegurar la supervivencia de la Filología Latina

Ello implica la estrecha colaboración entre el filólogo y el programador informático; el primero indicará qué necesita y cómo se opera, y el segundo desarrollará en consecuencia la herramienta específica, como también se hace necesaria la creación de instituciones que trabajen en la creación de estos útiles necesarios y proyectos de investigación.


CRÍTICA

Hablar de la aplicación de las nuevas tecnologías a cualquier ámbito de la vida cotidiana tiene de por sí plena actualidad en una época en la que los servicios informáticos parecen regir nuestras vidas. Y como no podía ser menos, el campo de la Filología en general y de la Filología Latina en particular no constituir una excepción a esta regla, aunque en un primer momento ambas realidades parezcan si no irreconciliables, si ajenas la una a la otra, por la tradicionalidad que encarna la primera frente a la más cercana modernidad de la Informática, a lo que tenemos que unir la especificidad de “público” de una frente a la apertura de accesibilidad de la otra a un amplísimo sector social que incluye prácticamente a casi toda la población que por diversos motivos se sirven de los servicios que nos proporcionan las nuevas tecnologías. Sin embargo, como en este artículo se afirma, son muchas las posibilidades de confluencia entre la Informática y la Filología, como en el ámbito de la Lingüística computacional, en crítica textual, en la labor docente, en investigaciones conjuntas e individuales, a lo que contribuye en grandísima medida la Internet. Ahora bien, esto plantea ciertos inconvenientes a su vez. Sin entrar en dificultades que pueden presentarse en la labor de investigación, como la filtración de informaciones innecesarias en la búsqueda de datos, citaremos la dificultad por el desconocimiento de las mismas que algunas personas presentan cuando se acercan por vez primera a tales sistemas, entorpeciéndose la fluidez de sus resultados en el trabajo. Por este motivo se deberían incluir este enfoque en los planes de estudio filológicos, porque con ello estamos mostrando un camino que quizá el futuro filólogo se aventure a recorrer.