INFORMÁTICA Y FILOLOGÍA

Reseñas


López Muñoz, Manuel, “Delenda est machina? Informática y Filología Latina”, en Revista de Estudios Filológicos, 2, 2002, pp. 235-250.

Con el título «Delenda est machina? Informática y Filología Latina», se alude a la relación que la informática puede establecer con el mundo de la filología, en general, y de la filología latina, en particular. Así pues, ya en las primeras líneas del artículo se alude a la polémica existente entre el uso o no uso de las herramientas informáticas en materias humanísticas; al fin y al cabo, se trata de una relación un tanto compleja, debido al estatismo de las letras y al dinamismo de las nuevas utilidades tecnológicas. Como señala Iso Echegoyen, «los ordenadores no suponen un aumento de la calidad de los resultados de la investigación filológica, sino más bien la oportunidad de que el filólogo se libere de tareas ingratas de mecanización y adquisición de datos y dedique sus esfuerzos al análisis de esos mismos datos».

Por otro lado, son interesantes las aportaciones de la lingüística computacional a la filología latina, si bien esta última puede proporcionarle una vía de investigación basada en la estabilidad del corpus textual latino, lo cual permite trabajar con una fuente depurada de errores, sistematizada y automatizada. Asimismo, se llevan a cabo diversas propuestas, de entre las cuales podemos citar tanto la realización de ediciones textuales, no facsímiles, por medio de programas de reconocimiento óptico de caracteres (OCR), como el desarrollo de software de traducción, aprovechando la amplia tradición de estudios semánticos de la lengua latina.

En lo que atañe a la crítica textual, no podemos evitar dedicar un tiempo a la edición textual, aunque lo ideal sería sustituir esa tarea por otras propiamente filológicas. Del mismo modo, constituye un problema sustancial la falta de estandarización en el mecanismo de presentación de las ediciones críticas. Por ello, es fundamental la creación de un sistema que permita trasladar el trabajo filológico de la crítica textual a su interconexión con la elaboración de corpora. Así pues, el proceso de informatización de la crítica textual se extiende desde los años sesenta, cuando una serie de programas se encargaban de comparar dos textos línea a línea, hasta nuestros días (CTE-collatio).

En el marco de la transmisión de la información por un medio en el que los alumnos se desenvuelven con normalidad, el sector educativo hará de las herramientas informáticas una vía útil y fructífera. Del mismo modo, se evoluciona desde el trabajo individual a la interconexión laboral (LAN, WAN e Internet), lo cual agiliza y facilita el proceso de enseñanza/aprendizaje. No obstante, el actual modelo de trabajo con Internet presenta diversos inconvenientes, de entre los que destacan la dependencia de los intereses personales de los latinistas de las instituciones anglosajonas y el carácter azaroso de la búsqueda de información.

Como conclusión, se hace referencia a la interdisciplinariedad con la simbiosis que debe establecerse entre el filólogo y el informático, de tal manera que el filólogo le indique al programador sus necesidades y objetivos, y este último desarrolle, de un modo eficaz, la herramienta propuesta.

En definitiva, en este artículo se aboga por la dualidad informática-filología. Así pues, López Muñoz realiza un estudio diacrónico, sin dejar de lado la perspectiva sincrónica, de la utilidad y el lugar que ocupan los medios tecnológicos en el ámbito humanístico. El único inconveniente que presenta un escrito de esta índole, como bien ha indicado el autor, es la celeridad de su caducidad. En este caso, si bien se ha echado de menos el análisis de nuevas herramientas y utilidades de notable interés, la mayor parte del contenido del artículo, por no decir su totalidad, tiene validez en la actualidad.

*Análisis de la pareja Pena/Soledad